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Es la inflamación más o menos intensa de un tendón. Los tendones son gruesas cuerdas fibrosas que unen el músculo con el hueso o con otro músculo, su función es transmitir la fuerza generada por la contracción muscular. Según su localización, hablaremos de: Miotendinitis: cuando la lesión está en la zona de unión entre el músculo y el tendón. Tenobursitis: cuando se inflama la bolsa serosa anexa al músculo. Tendinitis verdadera: Cuando hay daño en el cuerpo del tendón. Tenoperiostitis: Entesitis o de Inserción: cuando la zona del tendón lesionada se encuentra en su unión al periostio (hueso). Tenosinovitis: cuando se ve afectada la vaina del tendón. Tratamiento Los objetivos son el alivio del dolor y la recuperación de la movilidad, previniendo complicaciones como el hombro congelado o la distrofia refleja. Como base del tratamiento está la rehabilitación precoz, con ejercicios que movilicen progresivamente la articulación, y la aplicación de calor superficial y profundo o de frío local. Los antiinflamatorios son efectivos, comenzando el tratamiento con AINES, reservando los esteroides locales o generales, para los casos con mayor limitación funcional y dolor. Cualquier tratamiento que se decida, debe acompañarse de una explicación al paciente de las causas de su dolor y el pronóstico de su enfermedad. El tiempo de evolución se mide en semanas y no es infrecuente su repetición a lo largo de la vida. El tratamiento de la Bursitis y la Tendinitis se basa en el de su causa subyacente. Si están ocasionados por sobreuso o daño directo, deben evitarse determinadas actividades. También es útil la realización de posturas correctas durante ejercicio y la movilización de la zona afecta. También es de ayuda la inmovilización del área afecta y la aplicación de calor húmedo, y otras modalidades de terapéutica física. Las drogas antiinflamatorias reducen la inflamación. Pueden estar indicadas las inyecciones de córticoesteroides en el área afecta. Si existe infección, deben administrarse antibióticos, limpieza quirúrgica de la zona si es necesario; la cirugía de otras formas de Tendinitis y Bursitis está raramente indicada. Una vez resuelto el ataque agudo de Tendinitis y Bursitis, es crucial la prevención de recurrencias. Adoptar la posición adecuada, uso de férulas y protectores de las áreas susceptibles, ayudan a prevenir las recurrencias. Nuestro tratamiento |